Cualquier tiempo pasado fue mejor

El primer poema que recuerdo haber aprendido es de Jorge Manrique, Coplas a la muerte de su padre. Me lo recitaba mi madre no se muy bien por qué. Si me quería preparar psicológicamente para el óbito se le fue la mano, porque estoy hablando de hace más de 40 años y ella aquí sigue: 93 años, sorda, medio ciega y con el mismo carácter de siempre (malo).

Y ahora os estaréis preguntado qué me pasa para contaros ésto. Nada grave. Trankis. Es que estoy leyendo un libro titulado Historia de las mujeres en Euskal Herria (Rosa Izis y Ana Izis, editorial Txalaparta) y de repente me ha venido a la cabeza uno verso de ese poema, el que dice “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Cosas de la sinapsis cerebral.

Y es que el libro, interesante en general, es absolutamente maravilloso al principio, especialmente para las personas con sobrepeso. Estoy encantada.

En el Paeolítico  las mujeres se representaban con grandes pechos y vientres y enormes nalgas. Al que le interese que busque imágenes de la diosa de Lespugue. Tremenda en todos los aspectos de la expresión. Y ha sido justo al ver esta imagen cuando he recordado el verso.

Tengo la esperanza de que vuelva esta estética maravillosa. ¿No dicen que las modas van y vienen y que se repiten? Vamos a ello. Cuanto antes mejor.

Y todo este rollo para justificarme porque me voy a cenar una pizza. Madre mía, qué pena me doy.

 

Anuncios

2 comentarios en “Cualquier tiempo pasado fue mejor

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s